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Verrugas cutáneas

Existen cinco tipos de verrugas que se caracterizan de diferente manera.

Las verrugas son lesiones cutáneas causadas por la infección del virus papiloma humano (VPH). La infección es muy frecuente y hay diferentes variedades del virus que producen distintos tipos de verrugas. En general, tras la exposición al virus, una verruga puede tardar de dos a seis meses en aparecer en la piel.

Aunque pueden presentarse en cualquier persona son más comunes en:

  • Niños y adultos jóvenes
  • Quienes realizan ciertos trabajos, como manipuladores de carne, pescado y aves de corral
  • Personas con enfermedades cutáneas como dermatitis atópica
  • Embarazadas
  • Quienes tienen el sistema inmunitario debilitado (VIH, transplantados).

¿Cómo prevenir el contagio de verrugas?

  • Evita el contacto directo con las verrugas propias o de otras personas, asimismo arrancarlas o rascarlas. Lavarse las manos con cuidado después de tocar una verruga.
  • Evita cepillar, cortar o afeitar las áreas que tengan verrugas. Usar una afeitadora eléctrica de ser necesario.
  • No usar en las verrugas la misma lima, piedra pómez ni cortauñas que se ha utiliza en la piel o uñas sanas. Esta debe ser desechable.
  • No morderse las uñas de las manos.
  • Mantener los pies limpios y secos, cambiarse los calcetines todos los días y evitar caminar descalzo alrededor de piscinas y vestuarios.
  • Evita usar zapatos incómodos que pueden producir heridas.

Se diagnostican con un examen minucioso de la piel realizado con un dermatoscopio, el que muestra con aumento signos característicos como interrupción de las líneas normales de la piel de los pies en la verruga plantar y la presencia de vasos sanguíneos pequeños y obstruidos, que parecen puntos negros.

Si hay dudas en el diagnóstico, el dermatólogo podría indicar una biopsia para confirmar.

Ante la duda de si una lesión se trata de una verruga, se debe consultar a un especialista para confirmar el diagnóstico e indicar el tratamiento adecuado.

  • No se recomienda iniciar tratamientos con productos caseros o venta libre en farmacias sin tener seguridad del diagnóstico porque se puede lesionar o quemar la piel sana o retrasar el tratamiento de algo más serio.
  • Además, si la lesión no mejora o se disemina a pesar del tratamiento, si sangra, duele, o presenta signos de infección (pus, enrojecimiento, dolor) se debe consultar.
  • En particular, los adultos mayores ante la sospecha de verruga de reciente aparición o crecimiento rápido deben consultar, ya que algunos cánceres de piel pueden simular una verruga retrasando el diagnóstico. 

Existen cinco tipos de verrugas que se caracterizan de diferente manera:

  • Comunes: protuberancias ásperas de la piel. Por ejemplo, en manos, alrededor de uñas y rodillas.
  • Plantares: palmas y plantas que pueden confundirse con “callos”.
  • Planas: pequeñas lesiones planas de color piel o café en cara, dorso de manos y pies, brazos y piernas.
  • Filiformes: alargadas y finas, frecuentes en cara o zona de la barba.
  • Genitales: uno o varios bultos, de color carne, pueden ser planas o rugosas.

Las verrugas son causadas por el virus papiloma humano (VPH).

Las personas pueden infectarse con el virus al tocar la verruga de otra persona o compartir elementos que contienen la infección, como pinzas de pelo, rasuradoras, cortauñas, etc.

Es más probable que el virus infecte la piel que presenta una herida, cortes o grietas previas, como luego de afeitarse, rascarse o que haya sido manipulada o pinchada.

Por esto, es más frecuente en personas que se comen las uñas o caminan descalzas alrededor de piscinas, vestuarios o gimnasios.

No todas las verrugas se tratan de la misma manera, depende del tipo, localización y características del paciente. Por ejemplo, las verrugas planas no se tratan con crioterapia en pieles oscuras porque pueden dejar hipopigmentación. También, hay productos que no se pueden usar en diabéticos con neuropatía, embarazadas, o niños pequeños.

Los tratamientos son muy diversos y el dermatólogo es quien determinará el mejor para cada caso:

  • Preparados de ácido salicílico, ácido tricoloroacético, cantaridina
  • Crioterapia (nitrógeno líquido)
  • Extirpación quirúrgica
  • Otros: 5- fluoracilo, imiquimod e inmunoterapia