• Efectos de adelantar el reloj una hora

    10 de ago 2016
    Aunque se puede sentir somnolencia e irritabilidad las primeras 24-48 horas, la mayoría de las personas se adapta.


    Este sábado 13 de agosto tendremos que adelantar los relojes en una hora, de modo que a serán las 01:00 horas en lugar de las 00:00 con el objeto de adaptarnos al horario de verano.

    Luego del cambio de horario es normal sentir más somnolencia e irritabilidad, porque se cambian los ritmos habituales, pero son situaciones que suelen resolverse en las 24-48 horas siguientes sin más repercusión”, señala la Dra. Evelyn Benavides, neuróloga especialista en medicina del sueño.

    La especialista entrega algunos consejos para adaptarse mejor al cambio en el reloj:
    > No pensar en la hora que sería el día anterior y emplear el nuevo horario para realizar las actividades cotidianas.
    > Mantener hábitos saludables de sueño y evitar la automedicación de fármacos inductores del sueño, ya que los malestares que puede generar el cambio horario podrían aumentar.
    > En la mayoría de las personas estos cambios de horarios no generan inconvenientes serios. Sin embargo, existen dos grupos de población que podrían considerarse más vulnerables:

              > Pacientes con enfermedades en las que existen trastornos en el ciclo de vigilia-sueño, pacientes mayores con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o demencias, o pacientes con insomnio crónico. En estos casos se pueden presentar alteraciones de sueño como agitación nocturna o somnolencia diurna.

              > Los niños podrían tener alteraciones como irritabilidad o cambio en el apetito y animo durante los 2 a 3 días posteriores al cambio de horario, por lo que se recomienda que un par de días antes del cambio de horario se duerman unos 15 a 20 minutos antes y se levanten unos 15 a 20 antes de lo habitual, para que los cambios no sean tan bruscos y logren una mejor adaptación.

    Es importante considerar hábitos saludables de sueño durante todo el año, más allá de los días cercanos a los cambios de hora. Los siguientes hábitos mejoran la calidad de vida y disminuyen el riesgo de algunas enfermedades metabólicas y cardiovasculares:

    >
    Entrar al dormitorio y acostarse cuando tenga sueño, no por obligación.
    > Procure dejar un tiempo de “tranquilidad” antes de acostarse a dormir.  Tome unos 15 a 20 minutos para ir pasando del ambiente de actividad a uno de tranquilidad, bajando la intensidad de la luz, apagando el televisor, etc.  
    > Mantener un horario estable para despertarse y levantarse de la cama de inmediato. > No se quede leyendo el diario ni tome desayuno en cama.
    > Evitar estimulantes como café, bebidas, nicotina, té, cacao y alcohol.
    > Evitar la automedicación.
    > Evitar ver TV en la cama, idealmente sacar el televisor del dormitorio.
    > Evitar resolver problemas y planificar actividades en los momentos previos a acostarse o en la cama. Si tiene cosas pendientes, déjelas anotadas antes de irse a dormir.
    > Evitar cenas abundantes y excesivamente condimentadas.
    > Procurar un ambiente silencioso, oscuro y con temperatura agradablemente baja, 16º a 20º, en el dormitorio.
    > No mire el reloj cuando despierte en la noche.






    Este artículo se desarrolló con la colaboración de Dra. Evelyn Benavides, neuróloga especialista en medicina del sueño de Clínica Universidad de los Andes.



    Entrevista en EMOL TV - 10 de agosto

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