Compartir
26 de jul 2018
Si la rabia sólo queda en una idea, no hay problema, pero cuando la reacción se sale de control, se deben tomar medidas.

Una mala cara, un negocio fallido, el reto del jefe, un computador que no funciona o una pelea con un familiar, son miles las razones que pueden llevar a alguien a tener un ataque de rabia. Esto es un enojo de alta intensidad que puede ir acompañado de gritos, tirar o golpear cosas, incluso ser violento con otras personas. Contempla, además, liberación de adrenalina, tensión muscular y aumento de la presión arterial y frecuencia cardiaca.

“Las emociones, incluida la rabia, no son buenas ni malas. De hecho, esta nos ayuda a defendernos ante situaciones de amenaza. El problema es cuando es muy intensa y no se puede controlar, ahí nos enfrentamos con un descontrol de ira”, afirma el Dr. Francisco Bustamante, psiquiatra de Clínica Universidad de los Andes.

Estas reacciones son más habituales en quienes tienen baja tolerancia a la frustración y en aquellos que presentan sentimientos más intensos. Puede deberse a aspectos biológicos o ambientales, por ejemplo, cuando las emociones han sido crónicamente anuladas o no reconocidas a lo largo de la vida. Entonces, al tener rabia, aunque provenga de una causa muy válida, esta puede llegar a ser tan intensa que se pierde el control. Las personas alrededor no se dan cuenta de lo que la desencadenó, sino solo se fijan en las consecuencias. Así, hay quienes tienden a castigar su enojo, cuando en realidad puede ser justificado, pero no lo supieron manejar en forma adecuada. 

Aprender a controlar la ira
Ante momentos de tensión, enojo, frustración, entre otros, lo más sano es expresar lo que se siente de manera racional y constructiva, por ejemplo, contándole a alguien, conversando civilizadamente con la persona con la que se tiene el problema para solucionarlo, o pidiendo ayuda profesional. 

Por eso, es importante tener una buena educación emocional desde niños. “Puede que algunas personas con descontrol de la ira no la hayan recibido cuando pequeños, probablemente porque en su familia tampoco manejaban muy bien esta emoción, y aprendieron que expresar la rabia intensamente es una buena forma de controlar la situación, lo cual no es así”, dice el especialista. 

Cuando alguien se descontrola y causa daño a los demás o a sí mismo, o percibe que esta emoción es persistente en el estado de ánimo, debe consultar con un especialista de salud mental. El Dr. Bustamante dice que el tratamiento debe ser multidisciplinario. Con los medicamentos se puede ayudar al control de impulsos, pero además se debe asistir a psicoterapia para aprender técnicas de cómo manejar las emociones.

Viviana Tobar, psicóloga de Clínica Universidad de los Andes, explica que la persona debe aprender a identificar sus emociones y las vulnerabilidades que lo pueden gatillar, a entender lo que está pasando, a aplazar la respuesta hasta que la intensidad de la emoción baje y así, expresar asertivamente lo que siente, piensa o quiere. También aprender a dar respuestas adaptativas. En el fondo, resolver los problemas buscando alternativas, elegir la mejor y ver cómo llevarla a cabo. 

Algunos consejos son:
- Evaluar ventajas y desventajas de la respuesta antes de realizar la acción.
- Utilizar y mantener un buen sentido del humor.
- Realizar ejercicios de relajación.
- Distraerse positiva y sanamente. Por ejemplo, juntarse con amigos, ir al cine, preparar una rica comida.
- Realizar actividad física de forma regular.
- Respirar lentamente.
- Contar hasta diez (contando mentalmente cada vez que inhala y exhala).
- Escuchar música, leer, ver una película o serie que gatille emociones diferentes.
- Retirarse del lugar del problema elegantemente y con calma. Tratar de resolverlo cuando se hayan calmado todos.
- Escribir a mano, con papel y lápiz, la situación y lo que pensó en relación a ella. Luego romperlo en pedazos pequeños y botarlo.

En situaciones donde el descontrol es mayor y puede poner en peligro a alguna persona, se sugiere mantener la calma y el ambiente tranquilo, evitar reaccionar frente al otro, protegerse a sí mismo y a los demás, alejar elementos que pueden provocar daño y asistir a un servicio de urgencia. 

Compartir

Especialistas relacionados:

Dr. Francisco Javier Bustamante Volpi

Dr. Francisco Javier Bustamante Volpi

Dr. Francisco Javier Bustamante Volpi

Dr. Francisco Javier Bustamante Volpi

Psiquiatría Reserva de hora
 
Viviana Tobar Villanueva

Viviana Tobar Villanueva

Viviana Tobar Villanueva

Viviana Tobar Villanueva

Psicología Reserva de hora
 

Temas relacionados

Urgencia Psiquiatría 24 horas

Urgencia Psiquiatría 24 horas

Contamos con un servicio de Urgencia Psiquiátrica con médicos especialistas las 24 horas.

ver articulo completo
Suicidio adolescente: La importancia de estar alerta

Suicidio adolescente: La importancia de estar alerta

Chile es el país con la tasa de suicidio más alta en Latinoamérica y uno de los cinco primeros de la OCDE.

ver articulo completo
Depresión post parto

Depresión post parto

Una buena red de contención es clave para poder superarla.

ver articulo completo






Infórmese mensualmente de las novedades con el newsletter de la clínica a través del email

SUSCRIBIRME