Tinnitus: ese ruido constante que afecta la calidad de vida
El tinnitus es una percepción auditiva fantasma que produce una sensación molesta que puede afectar de forma importante la calidad de vida de millones de personas. Esta es una sensación constante o intermitente de ruidos como zumbido, soplo, murmullo, silbido o chirrido. Este ruido puede variar de tono, es decir, puede ser bajo o alto, y en algunas ocasiones es tan alto que altera el sueño, afecta la concentración o incluso impide oír sonidos externos.
Existen dos tipos:
- Subjetivo: solo la persona que lo experimenta escucha el ruido.
- Objetivo: hay un sonido real, generado por procesos fisiológicos o patológicos cercanos al oído.
La Dra. Cecilia Macchiavello, otorrinolaringóloga de la Clínica Universidad de los Andes, explica que “los tinnitus subjetivos son más comunes y complejos de estudiar. Generalmente se inician con algún déficit auditivo, pero luego es el cerebro el que, por razones aún no completamente comprendidas, mantiene la percepción del malestar. En el caso del tinnitus objetivo, el especialista puede identificar sonidos relacionados con funciones corporales que normalmente no se escuchan, pero que bajo ciertas condiciones se perciben e incomodan. Para diagnosticarlos, se realizan diversos exámenes que evalúan las vías auditivas, su ventilación y otras estructuras cercanas, como la articulación temporomandibular, vasos sanguíneos próximos e incluso músculos del oído”.
El tinnitus puede tener diversas causas. Se sabe que muchos factores relacionados con la salud auditiva contribuyen a su aparición, como:
- Enfermedades del oído, como síndrome de Meniere
- Tabaquismo
- Estrés
- Infecciones
- Traumas encefalocraneanos
- Diabetes
- Rinitis alérgica
- Consumo de ciertos medicamentos
“Algunos estudios han identificado que hay personas más sensibles al daño auditivo por exposición a ruidos, mientras que otras, incluso tras exposiciones prolongadas, no desarrollan esta condición”, agrega la Dra. Macchiavello.
El estrés y la ansiedad también influyen en la percepción del tinnitus, incrementando la sensación de malestar. Por ello, muchas veces es necesario complementar la evaluación con un enfoque en salud mental e incluir terapia cognitivo-conductual, junto a la intervención de profesionales de distintas áreas.
“Hay que entender los procesos biológicos de cada paciente para caracterizar el tipo de tinnitus, identificar su origen y diseñar estrategias personalizadas de prevención y tratamiento. Si no se logra obtener una solución, el objetivo será reducir sus efectos y acompañar al paciente para que pueda llevar una vida lo más satisfactoria posible”, señala la especialista.
Según el tipo de tinnitus y los síntomas asociados, puede requerir la evaluación de un equipo multidisciplinario, por ejemplo, cirugía máxilo-facial, neurología, terapia ocupacional, salud mental, y el trabajo de audiólogos, entre otros, para abordar el origen de la enfermedad.
Entre las opciones terapéuticas más habituales se pueden plantear:
- Rehabilitación auditiva en caso de hipoacusia: con uso de alguna solución auditiva, como audífonos.
- Enmascaramiento del ruido: se puede recomendar el uso de audífonos o dispositivos de asistencia para simular sonidos constantes que compitan con el sonido frecuente del tinnitus.
- Terapia de supresión temporal: se somete a ciertos estímulos auditivos, en consulta con el audiólogo, para lograr suprimir o reducir el sonido del tinnitus.
- Terapia de reentrenamiento: busca que el paciente se acostumbre al sonido hasta dejar de ser consciente de él. Lo realiza el audiólogo.
- Terapia psicológica: para reducir la ansiedad, insomnio y depresión que pudiera ocasionar el tinnitus.
- Medicamentos: si bien estos no curan el tinnitus, en algunas ocasiones pueden ayudar a reducir la intensidad de los síntomas o las complicaciones.
Aunque en la mayoría de los casos no se considera un riesgo para la salud física, el tinnitus puede asociarse, en un bajo porcentaje, a procesos tumorales que deben ser evaluados. Sin embargo, la Dra. Macchiavello advierte que “el tinnitus sí representa un riesgo para la salud mental, ya que se asocia con deterioro del estado de ánimo, ansiedad, dificultades de concentración e insomnio. Si pensamos en lo que significa vivir sin un minuto de silencio ni descanso por largos periodos, es una situación verdaderamente preocupante”.