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Medicina-del-sueno-100x100El principal objetivo del Programa de Medicina del Sueño es lograr un diagnóstico y tratamiento integral a los pacientes, desarrollando buenos hábitos del sueño que permitan un tratamiento más oportuno y adecuado.

Para lo anterior contamos con un equipo de profesionales multidisciplinario que actúan coordinadamente permitiendo un abordaje completo y eficiente de las diferentes patologías del sueño.

Contamos con un Laboratorio de Neurofisiología que permite realizar variados estudios del sueño, tanto en forma hospitalizada como ambulatoria, en niños y en adultos.

Contacto:  (56) 22 618 3100

Polisomnografía Basal: consiste en el registro no invasivo de las variables del sueño durante una noche (actividad eléctrica cerebral, movimientos oculares, respiración, oxigenación, electrocardiograma, esfuerzo respiratorio, posición corporal, bruxismo y movimiento de extremidades), mediante sensores que no producen dolor ni molestias en los pacientes. Se graba lo que el paciente realiza en el sueño y se analizan las variables en conjunto.

Polisomnografía con Titulación de CPAP/BiPAP: el registro es similar al anterior, agregándose alguna modalidad de ventiladores no invasivos según lo solicitado por el médico tratante. Durante la noche, se incrementa gradualmente la presión hasta lograr la presión adecuada para controlar el ronquido y las pausas respiratorias.

Polisomnografía en noche dividida: se realiza un registro diagnóstico durante, aproximadamente, las primeras dos horas del examen. Si se cumplen algunos requisitos técnicos para pausas respiratorias y disminución de la saturación de oxígeno, se procede a realizar una titulación de CPAP.

Test de Latencia Múltiple de Sueño (TLMS): Es un examen que sirve para evaluar somnolencia diurna excesiva y caracterizarla. Consiste en cuatro siestas, de 30 minutos cada una a lo largo de un mismo día, iniciando a las dos horas del despertar y cada dos horas sucesivas.

Los motivos más frecuentes de consulta son aquellos relacionados con conciliar o mantener el sueño (Insomnio), sueño no reparador, los ronquidos o la somnolencia excesiva en el día. También son causas de consulta la presencia de actividad motora durante el sueño (sonambulismo, bruxismo, movimiento periódico de extremidades, trastorno conductual del sueño REM, etc.) y los trastornos de la fase del ciclo sueño-vigilia, es decir, cuando el horario de sueño se encuentra "desplazado".

Actigrafía: Es un examen que mide el registro de movimiento del paciente durante el día y la noche. Es un método no invasivo que permite, mediante la colocación de un pequeño sensor tipo reloj colocado en el brazo no dominante, valorar los periodos de reposo y actividad de la persona. Se puede realizar en niños desde los 12 años y, ocasionalmente más pequeños, hasta adultos mayores.

El actígrafo está formado básicamente por un acelerómetro y una memoria, donde se acumulan las medidas de actividad que puede realizarse siguiendo diferentes métodos y durante periodos prolongados de tiempo (7 días o más).

Estudiando mediante algoritmos matemáticos, identificamos los periodos de reposo actividad con los de sueño vigilia, combinando con la agenda o diario de sueño del paciente. Se mide la latencia de sueño, o tiempo en el cual se demora en iniciar el sueño; tiempo total de sueño y su eficiencia, es decir del tiempo en la cama cuánto de éste es realmente sueño.

La actigrafía es una herramienta de gran utilidad para el control y seguimiento de alteraciones circadianas (ritmo de sueño diferentes a los horarios habituales) e insomnio, así como para complementar los estudios de somnolencia diurna como el test de latencia múltiple de sueño y el test de mantenimiento de vigilia.

Entre las ventajas que aporta la actigrafía se encuentran su facilidad de uso y que permite registros prolongados en el tiempo, lo cual hace posible evaluar al paciente en condiciones ambulatorias, sin interferencias sobre su actividad cotidiana.

Poligrafía Cardiorespiratoria: La prueba consiste en la monitorización y registro de variables cardiorrespiratorias de la polisomnografía convencional. La poligrafía mide las siguientes 5 variables:

  • Saturación de oxígeno: a través de un pulsioxímetro (sensor ubicado en un lecho pulsátil formado por un emisor y un receptor de luz) que se coloca normalmente en un dedo de la mano, controla si existen alteraciones en la oxigenación de la sangre durante los episodios de apnea.
  • Frecuencia cardiaca: mide cuánto varía la frecuencia cardiaca durante las apneas del paciente.
  • Flujo de aire: a través de un dispositivo en la nariz se controla si está pasando aire o no, con lo que también se evalúan los episodios de apnea.
  • Movimientos torácicos y abdominales: con unos cinturones o bandas, colocadas en tórax y/o abdomen, se captan los movimientos respiratorios del paciente.
  • Ronquidos: se verifica si el paciente presenta o no ronquidos para interpretar los eventos respiratorios.

La poligrafía se realiza en niños y adultos en quienes se sospecha con alta probabilidad alteraciones respiratorias durante el sueño como el ronquido, el síndrome de resistencia de la vía aérea superior (SRVAS) y el síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS), y sin sospecha de otras alteraciones del sueño asociadas como síndrome de piernas inquietas, trastorno conductual del sueño REM, bruxismo, etc.

Ocasionalmente pueden presentarse casos en los cuales sea necesario realizar una Polisomnografía (Polisomnografía completa) para complementar el diagnóstico.

1.-Insomnio
Se estima que cerca de la mitad de la población ha tenido en algún momento de su vida insomnio, y entre 15 a 20% insomnio agudo o crónico. Ésta es una patología del sueño, que se caracteriza por la sensación de haber dormido mal, debido a que se ha dormido menos horas de lo que se necesita, se despierta durante la noche o antes del despertador. Cualquier persona puede sufrir de insomnio en algún momento de su vida, pero se sabe que afecta más a mujeres que hombres y aumenta con la edad, estimándose que un tercio de la población mayor de 65 años sufre de insomnio agudo o crónico. Cuando se sufre insomnio tres noches a la semana durante máximo un mes, estamos ante un cuadro de insomnio agudo, que en la mayoría de los casos es provocado por una patología médica aguda que causa dolor o mucha incomodidad, como las reumatológicas, traumatológicas, neumonías, lupus, alergias, o por una mala higiene del sueño.

Es importante que las personas consulten a un profesional cuando tienen problema de insomnio, particularmente cuando éste no es reactivo o atribuible a un problema transitorio y cuando éste se prolonga por más de un mes, más de 3 días a la semana.

El insomnio se trata dependiendo de su causa, hay que identificar el por qué la persona no logra conciliar el sueño, o se despierta en la noche, o se despierta muy temprano en la mañana, detectar los malos hábitos y otros aspectos prácticos, que podrían estar dificultando el buen dormir. Entre éstos, el uso de la pieza para otras actividades como ver televisión, escuchar música o uso del computador o dispositivo electrónico.

Para cualquier persona es recomendable no tomar estimulantes cerca de la hora en que van a acostarse, como café, bebidas con cafeína o alcohol. Se sabe que este último si bien induce al principio el sueño, éste es de muy mala calidad, fraccionado y no logra llegar a etapas profundas. También es recomendable evitar las comidas muy condimentadas y pesadas, realizar ejercicios como máximo hasta 2 horas antes de acostarse, y siempre acostarse a la misma hora y levantarse a la misma hora, sea día de semana o fin de semana.

2.-Síndrome de piernas inquietas
El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) es un trastorno de origen neurológico, que se caracteriza por sensaciones molestas en las extremidades (principalmente las piernas) durante el reposo, por ejemplo al permanecer sentado o acostado. Estas molestias ocasionan necesidad de levantarse, caminar y moverse. Con el movimiento, las sensaciones desagradables se alivian o desaparecen. El trastorno aparece con cierta severidad en un 2-3 % de la población, y afecta tanto a hombres como a mujeres. Puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente a partir de la cuarta década de la vida.

El SPI suele afectar la calidad de sueño, ocasionando somnolencia durante el día, como así también cuadros de ansiedad y depresión que repercuten de manera importante sobre la calidad de vida de las personas afectadas.

La evolución del SPI suele ser crónica y lentamente progresiva (aumento de intensidad con el tiempo), alterando el sueño en la mayoría de los sujetos. En aproximadamente un 20% de los casos hay otras situaciones médicas que explican la aparición de síntomas de SPI, como por ejemplo: anemia, insuficiencia renal, polineuropatía, embarazo, fármacos, etc.

En la gran mayoría de los casos, hay que tener en cuenta que el SPI es un trastorno de curso crónico y progresivo. Al principio, se manifiesta de forma esporádica, con discretas molestias que no interfieren de forma significativa en la vida de las personas que lo padecen. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, la intensidad de síntomas es cada vez mayor y más frecuente, y no es raro que estos pacientes refieran importantes problemas para iniciar y mantener el sueño, presentando gran inquietud, nerviosismo y desasosiego, sobre todo en las situaciones que requieran reposo prolongado.

3.-Apnea obstructiva del sueño
Los síntomas de la apnea obstructiva del sueño (SAHOS) pueden ser diurnos o nocturnos. Durante el día se produce somnolencia excesiva, dolor de cabeza matinal, disminución de la concentración y deterioro intelectual, lo que provoca una baja de rendimiento laboral y alteraciones en el ánimo. En la noche, se observan ronquidos, insomnio, pausas respiratorias, reflujo y sudoración.
Existen factores que se asocian a SAHOS como obesidad, la obstrucción nasal, circunferencia del cuello. El consumo de alcohol aumenta los síntomas.

El diagnóstico se realiza con una historia dirigida de los síntomas, siendo los más importantes las pausas respiratorias nocturnas (apneas), ronquidos y el excesivo sueño durante las actividades diurnas. Para determinar la severidad del síndrome es necesario realizar un examen en el cual se graban las distintas variables del sueño durante una noche. Este examen se denomina polisomnografía e implica dormir una noche en la Clínica con una serie de sensores indoloros, los cuales miden el oxígeno en la sangre, pausas respiratorias, fases del sueño, movimientos, etc.

Una vez realizado el diagnóstico es necesario ver los elementos que pueden mejorarse para el tratamiento, entre los cuales destaca la obesidad, sedentarismo, tabaquismo, tratamiento de otras enfermedades asociadas como la hipertensión, diabetes y dislipidemia.

Algunas de las complicaciones que puede generar el desarrollo de una apnea obstructiva sin tratamiento son: Dificultad en el manejo de la hipertensión, aumenta la posibilidad de infartos cerebrales o al corazón y empeora el control de la diabetes.

  • Para los casos graves existe un tratamiento que consiste en un dispositivo que suministra un flujo de aire a presión a través de una mascarilla ubicada sobre la nariz (CPAP). La presión del aire mantiene abierta la faringe durante el sueño.

La detección de anomalías en la estructura facial, diagnóstico dado por los Ortodoncistas y Cirujanos Maxilofaciales, permite poder corregir la posición de los huesos de la cara, cuando es la que provoca el estrechamiento de la faringe.

4.-Privación de sueño crónico
Es el efecto más directo de la globalización y los cambios sociales y económicos que han ocurrido en el mundo occidental. La tendencia en la mayoría de las sociedades es a dormir cada vez menos, y conjuntamente se ha venido produciendo un aumento de la obesidad y los trastornos metabólicos.

Los estudios epidemiológicos muestran que la falta de sueño sería un factor predisponente a la obesidad. Este fenómeno es de mayor intensidad en las grandes ciudades, donde son mayores los tiempos de traslado hacia y desde el lugar de trabajo.

5.-Alteraciones del sueño por trabajo en turnos
Cada vez más trabajadores se desempeñan en horarios que no son normales, ya sea en turnos matutinos, vespertinos o nocturnos, e incluso en turnos de tipo rotatorios. La evidencia actual muestra:

Una fuerte asociación del trabajo en turnos con enfermedades cardiovasculares (hipertensión, cardiopatía coronaria e infarto al miocardio), cáncer de mama en la mujer y diabetes.

El daño es mayor a medida que el tiempo de desempeño en sistemas de turnos es más prolongado, y el efecto sería más dañino en la mujer (con mayor tasa de mortalidad), y en los hombres de mayor edad.

La obesidad y los trastornos metabólicos (resistencia a la insulina, aumento del colesterol, etc.) son mucho más elevados en los trabajadores que realizan turnos. Los trabajadores en turnos presentarían mayores tasas de ausentismo laboral y de accidentabilidad en el lugar de trabajo.

También presentan mayor deterioro de la calidad de vida, tanto en el ámbito familiar como social.

6.-Trastornos de la fase del sueño
Cuando el reloj biológico ubicado en nuestro cerebro está desfasado con el horario en que debemos funcionar, se producen los llamados trastornos circadianos. El "jetlag" es el más conocido y transitorio de ellos. Se produce cuando viajamos a zonas con horarios diferentes al nuestro. En la juventud existe una tendencia natural al "retraso de fase", es decir, dormirse tarde y despertar tarde, pero aproximadamente un 7% de los jóvenes tienen problemas serios para conciliar el sueño temprano cuando realmente lo necesitan y, especialmente, para levantarse temprano.

7.-Bruxismo
Es una enfermedad que afecta a gran parte de la población. Se caracteriza en general por el rechinamiento (movimientos de arrastre) de los dientes y el apriete de la mandíbula que puede causar desgaste y fractura de los dientes, trastornos de la mandíbula (dolor y movimiento limitado) y dolor de cabeza. Además, puede producir o agravar el insomnio.

Equipo Adultos

María Paz Altuzarra Gómez

Psicología General - Obesidad y Cirugía Bariátrica

Dra. María Emilia Barros Becker

Odontología - Cirugía Maxilofacial

Dra. María Guacolda Benavides Guerrero

Enfermedades Respiratorias

Dra. Evelyn Benavides Simon

Neurología Adultos - Epilepsia y Medicina del Sueño

Dr. Juan Del Lago Kutulas

Otorrinolaringología Adulto y Pediátrico

Dr. Aníbal Donoso Henríquez

Diabetología

Equipo Pediátrico

Dra. Andrea Aguirre Gajardo

Psiquiatría Infanto-Juvenil - Trastornos del Desarrollo - Trastornos de Ánimo y Ansiedad.

Dra. Constanza Beltrán Morales

Otorrinolaringología Adulto y Pediátrico

Dra. Alejandra Hernández Gómez

Neurología Pediátrica

Dra. Scarlet Witting Enríquez

Neurología Pediátrica